11 feb. 2009

LA IMPORTANCIA DE ENSEÑAR HISTORIA

Por Eddy Romero 

"La historia emula del tiempo, deposito de las acciones, testigo
de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porvenir."

Cervantes

Bajo un contexto de una sociedad postmoderna, que ha reemplazado la reflexión histórica y filosófica por la simple lectura de relatos periodísticos y libros de autoayuda, creemos imprescindible rescatar la importancia de la historia, como materia fundamental en la formación de los estudiantes que se aproximan al campo de las ciencias sociales. Bajo esta línea de reflexión nos proponemos demostrar, a través de diversos argumentos (educativos, psico-cognitivos, socio-culturales y hasta políticos), el porque, el curso de historia, es de significativa importancia, en el currículum que se aplica en las escuelas.

La presencia de la asignatura de historia en la educación se justifica por muchas y variadas razones y se pueden resumir en las siguientes:

Permite una mejor comprensión del presente de la sociedad, sin duda el estudio de nuestro pasado histórico, es el método más eficaz para explicar la estructura de la sociedad actual.

Desarrolla un profundo sentido crítico, en la medida que la historia nos facilita un marco de referencia donde situar los problemas sociales, explicando sus causas próximas y lejanas (inmediatas y estructurales), de los hechos, desarrollando así una plena conciencia ciudadana.

Aproxima al estudiante a la metodología de la investigación científica, a través del empleo de fuentes, y el uso crítico de la información, y la formulación de hipótesis. Tarea que desarrolla todo historiador, y que puede ser simulada en el aula hasta cierto punto.

Contribuye al desarrollo de las facultades cognitivas, mediante la comprensión de categorías de cierta complejidad como las de tiempo histórico y tiempo social, lo que deriva del uso del pensamiento abstracto formal al mas alto nivel.

Desarrolla en el alumno un sentido de identidad nacional y cultural, procurando consolidar una concepción adecuada de nación, y enfatizando nuestras posibilidades como país, a partir de nuestra diversidad cultural.

Permite el estudio de otras culturas y realidades sociales, sobre todo a partir de la incorporación de contenidos antropológicos y sociológicos, de los cuales se vale la ciencia histórica, para la construcción del conocimiento.

Enriquece las facultades de análisis, síntesis e inferencia, además de desarrollar la capacidad de formulación de teorías explicativas. La historia como materia escolar, nos acerca al método histórico, lo que supone el uso de conceptos de causalidad y multicausalidad, estructuras (políticas, económicas, sociales, mentales), diacronía, sincronía, coyunturas, cambios y continuidades, etc. Todo ello ayudara al estudiante, en su desenvolvimiento en todo el campo de las ciencias sociales.

Como puede apreciarse, el valor formativo de la historia esta plenamente justificado, por diversos criterios ( epistemológicos, educativos y sociales.), lo que debe ayudar a rescatar a la historia, de ser una simple materia adoctrinadora o ideologizadora, como hasta ahora han pretendido las autoridades políticas.

El verdadero valor de esta materia, radica en ser un inmejorable laboratorio de análisis del pasado histórico, ayudándonos a comprender la complejidad de las relaciones al interior de la sociedad actual, y posibilitar la conservación de una valiosa memoria histórica común.