15 nov. 2013

REBELION DE TUPAC AMARU II

José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II. Dibujo: Josué Maguiña.

La Rebelión de Túpac Amaru II
(Ver un resumen corto aquí)

I. Principales causas:

1. En la década de 1770 la Corona española incrementó las alcabalas al 6%, creó las aduanas internas, elevó el tributo indígena y aplicó el tributo a los mestizos.
2. Muchos indios de 18 a 50 años cumplían las duras mitas en las minas de Potosí (Alto Perú), sufriendo cruel explotación, enfermedades y muerte.
3. Los "repartos mercantiles" enriquecían a los corregidores, vendiendo productos innecesarios y a precios elevados a los indígenas de sus provincias.

II. Principales hechos:

El 4 de noviembre de 1780, Túpac Amaru II apresó al corregidor de Tinta Antonio de Arriaga y el 10 de noviembre lo ahorcó en la plaza de Tungasuca, anunciando la abolición de los corregimientos, repartos, mitas, alcabalas y aduanas.

En el Cusco, los realistas organizaron un ejército de 2000 hombres que se dirigieron hacia Tungasuca para debelar la sublevación, pero el 18 de noviembre fueron derrotados por las tropas tupacamaristas en la batalla de Sangarará. Túpac Amaru II podía tomar rápidamente el Cusco, pero prefirió llevar sus tropas hacia Arequipa. Después de pasar victorioso por Chumbivilcas y Livitaca, se detuvo en Coporaque (Espinar). Había cambiado de planes; ahora pensaba que era más urgente marchar al Alto Perú. Avanzó por Chuquibamba, Ayavirí y Pucará. El día 9 de diciembre Túpac Amaru, cabalgando junto a su hijo Hipólito, ingresó triunfalmente a Lampa; la fuerzas realistas habían escapado.

Luego, Túpac Amaru II llegó a Azángaro, donde también fue aclamado. Entonces, recibió una carta de Micaela Bastidas suplicándole tomar el Cusco, antes que llegue un ejército realista que había salido de Lima al mando del capitán Gabriel de Avilés. A finales de diciembre Túpac Amaru II regresó a su cuartel general de Tungasuca y organizó sus fuerzas para sitiar el Cusco. Aquí los realistas contaban con un ejército profesional, milicianos cusqueños y tropas indígenas al mando del cacique Mateo Pumacahua.

El 3 de enero, el Inca solicitó la entrega de la ciudad y al no recibir respuesta, el día 7 lanzó un ataque que produjo decenas de muertos en ambos bandos. Sorpresivamente, el día 8 Túpac Amaru ordenó la retirada y regresó a Tungasuca. Aquí reorganizó sus fuerzas y planeó una campaña hacia Cotambambas (Apurímac). Avanzó por Acos, Pillpinto, Accha, Maras, Chuquibambilla y llegó a Cotabambas. Al saber que se acercaba el mariscal José del Valle al mando de un ejército formado en Lima, el Inca regresó a Tungasuca a mediados de febrero de 1781. Del Valle llegó al Cusco el 24 de febrero de 1781. Lo acompañaba el visitador Antonio de Areche.

En el Cusco, los realistas organizaron su gran ofensiva con gran rapidez y el el 6 de abril derrotaron al ejército tupacamarista en la batalla de Checacupe. Muchos rebeldes murieron y los sobrevivientes huyeron dejando sus armas y municiones. El mismo Túpac Amaru II estuvo cerca de ser capturado, pero se lanzó al río Vilcanota y lo cruzó a nado.

Los realistas vencedores avanzaron hacia Tinta, pero en el camino encontraron una fortaleza rebelde en Combapata. Lo destruyeron a cañonazos y llegaron a Tinta. Mientras tanto, Túpac Amaru II, que se había refugiado en Langui fue traicionado por Francisco Santa Cruz y entregado al mariscal del Valle. Casi al mismo tiempo, cayeron Micaela Bastidas, sus hijos Hipólito y Fernando, y su hermano Antonio Bastidas. Todos los prisioneros fueron llevados a la ciudad del Cusco, adonde llegaron el 14 de abril de 1781.

III. Muerte de Túpac Amaru II

Después de un juicio sumario, Túpac Amaru II fue sentenciado a una muerte horrenda, que debía cumplirse en la Plaza de Armas del Cusco el 18 de mayo de 1781. Al llegar el día, fueron ejecutados primero su hijo Hipólito, su cuñado Antonio Bastidas, su esposa Micaela Bastidas y la cacica Tomasa Tito Condemayta. Cuando le llegó su turno, el Inca sufrió el corte de su lengua y luego fue atado con sogas a cuatro caballos que debían descuartizarlo. Túpac Amaru II resistió el tormento, por lo que el visitador Areche ordenó su decapitación.

La muerte de Túpac Amaru II no acabó con la rebelión. Otros jefes tupacamaristas siguieron luchando en diversos frentes: Diego Cristóbal Túpac Amaru en Urubamba, Pedro Vilca Apaza en Azangaro y Túpac Katari en La Paz. Pero todos fueron capturados y ejecutados entre 1781 y 1783.