29 mar. 2014

LAS CULTURAS MOCHICA Y NASCA

Orejera del Señor de Sipán.
Foto: Musphay (Flickr).

La Cultura Mochica 

Fue descubierta por Max Uhle en 1901. Este arqueólogo alemán la llamó Proto-Chimú y creía que fue fundada por inmigrantes mayas de Mesoamérica.

Ubicación Geográfica
Su foco de desarrollo inicial fue el centro ceremonial de Moche en el valle del mismo nombre, en La Libertad (Costa Norte del Perú). Aquí se construyó la famosa Huaca de la Luna donde se adoraba al dios Aí-Apaec y gobernaba un poderoso Cie-Quich, máximo jefe religioso y guerrero.

Al desarrollarse esta cultura se conformó una confederación de señoríos mochicas en los valles de La Libertad, Lambayeque y Ancash. Cada una era dirigida por un Cie-Quich ayudado por poderosos curacas llamados alaec. Los centros más importantes fueron Moche y Galindo en La Libertad y Pampa Grande en Lambayeque.

Pirámides de adobe
En toda la costa norte se construyó grandes pirámides escalonadas de adobe, las que funcionaban como templos, centros administrativos y comerciales. Las más importantes fueron:

En la Libertad: Huaca de la Luna, Huaca del Sol, Huaca Cao Viejo, Pacatnamú, La Mina y San José de Moro.
En Lambayeque: Huaca Rajada de Sipán.
En Ancash: Pañanmarca.

Ingeniería hidráulica
El desarrollo de estos complejos sagrados estuvo basado en la producción agrícola, la misma que fue posible por la construcción de una gran red de construcciones hidráulicas, donde destacan el canal de La Cumbre, el acueducto de Ascope y la Represa de San José.

El arte Mochica
Artísticamente, lo más notable de esta cultura es su bella cerámica escultórica y realista donde representan rostros humanos (huacos retratos), personas enfermas (huacos patológicos), escenas sexuales (huacos eróticos). También son notables sus cantaros pictóricos con una rica iconografía de su vida cotidiana (huacos documentales). Sus huacos tiene decoración bícroma y el asa estribo.

Otros aspectos notables de su arte son el muralismo y la orfebrería. Los murales más famosos son la Rebelión de los artefactos, el Mural de Aí-Apaec y la Danza de los prisioneros.

Señor de Sipán
Las muestras orfebres más importantes pertenecen al Señor de Sipán, un poderoso Cie-Quich de Lambayeque del siglo V d.C. Su tumba fue descubierta científicamente en la Huaca Rajada, por Walter Alva en 1987. También es importante el hallazgo de la Señora de Cao, descubierta en el 2006 por Régulo Franco en la Huaca Cao Viejo del Valle de Chicama (La Libertad).

Escritura pallariforme
Finalmente destacamos la probable escritura incisa y pintada en pallares que, según Rafael Larco Hoyle, usaron los mochicas (escritura pallariforme) . Para Julio C. Tello, los pallares marcados son solo fichas de juegos usados por sacerdotes y guerreros.

Cerámica de la cultura Nasca.
Foto: Arturo Gómez.

La cultura Nasca

Su descubridor científico es el arqueólogo alemán Federico Max Uhle. Se desarrolló en la costa del departamento de Ica, teniendo como centro principal a la ciudad de Cahuachi, en el valle del río Grande.

Agricultura
Fue una sociedad de base agrícola, a pesar de ubicarse en una de las zonas más desérticas de la costa peruana. Para poder producir sus alimentos aprovechaban al máximo el caudal de los ríos en verano, utilizando reservorios y canales. En los meses de estiaje utilizaban las aguas de la napa freática, gracias a una gran red de acueductos subterráneos conocidos como puquios.

Templos
La masa campesina estaba al servicio de una aristocracia guerrera y teocrática que residía en hermosos centros ceremoniales de forma piramidal. Ejemplos de su arquitectura en adobe las tenemos en las ruinas de Kahuachi, la Tinguiña, Tambo Viejo, Huaca Dos Palmos y Chaviña. También construían con gruesos troncos de Huarango como se muestra en La Estaquería.

Religión
La élite nasquense gobernaba en nombre de los dioses, principalmente Boto (la orca) y Kon (el felino). En honor a estos dioses se realizaban complejos rituales y danzas en las Pampas de San José, Ingenio y Palpa.

Geoglifos y líneas de Nasca
Son famosos los geoglifos gigantes y líneas grabados en el suelo con surcos a manera de caminos ceremoniales. Esto fue sostenido por su descubridor Toribio Mejía Xesspe en 1927. Expertos como Johan Reinard, Giusseppe Orificci y Johny Isla sostienen que en aquellas pampas se realizaban rituales y ofrendas para congraciarse con los dioses del cielo, el agua y la tierra. No se ha descartado que algunas líneas estén relacionadas con los movimientos astronómicos como sostenían Paul Kosok y María Reiche.

Tejido y cerámica
La cultura Nasca pertenece al Intemedio Temprano, también llamado periodo de los Maestros Artesanos. Como herederos de los Paracas Necrópolis, destacaron sus tejedores que hacían bellas piezas de algodón, lana y plumas. Pero donde fueron inigualables es en la cerámica pictórica. Elaboraron hermosos cantaros, vasijas y tambores con una fina decoración estilizada geométricamente y muy policromada. Sus artesanos más barrocos sentían un “horror al vacío” por lo que pintaban todas las piezas con motivos naturalistas y abstractos. Esta mística y belicosa civilización sucumbió ante el avance del Imperio Wari (siglo VII d.C.).